La última publicación del Centro de Comercio Internacional (ITC) y AliResearch resalta que el comercio electrónico transfronterizo representa un nueva vía de negocio para que las pymes aumenten su competitividad en el mercado global y diversifiquen su cartera de exportaciones.

Sin embargo, este potencial no se aprovecha todavía plenamente y esto es más evidente en las empresas procedentes de los países menos desarrollados, que necesitan utilizar mejor su capacidad para identificar la demanda de sus productos en el ámbito internacional. Precisamente, este informe titulado “Qué se vende a través del comercio electrónico: nuevos datos de los PMA de Asia” propone mejorar esa “inteligencia de mercado”.

Publicado la semana pasada para coincidir con la inauguración de la Semana del Comercio Electrónico de la UNCTAD, el documento utiliza datos reales del mercado procedentes de Alibaba.com, la mayor plataforma en línea entre empresas del mundo, para analizar las tendencias de mercado existentes e identificar qué productos de cinco países en desarrollo de Asia (Bangladés, Camboya, Laos, Myanmar y Nepal) pueden generar una mayor demanda en el exterior.

El informe indica que, frente al comercio tradicional, el electrónico suele centrarse en productos con mayor valor añadido. Por ejemplo, las exportaciones agrícolas de Myanmar a través del primer medio son mayoritariamente de judías, nueces y arroz, y estas desplazan a las tradicionales ventas de cereales y azúcar realizadas por medios tradicionales. En el caso de Camboya, los mangos y los anacardos frescos sustituyen a los cereales como los productos con mayor demanda.

Nuevas oportunidades

El comercio electrónico también ofrece oportunidades para diversificar las exportaciones en términos de productos y mercados. Por ejemplo, mientras los textiles representan más del 86% del total de las exportaciones tradicionales realizadas por Bangladés, esta cifra baja hasta el 47% cuando hablamos de los intercambios on-line y son los productos electrónicos, las bebidas y los alimentos los que llenan ese hueco e incentivan actividades económicas poco desarrolladas hasta entonces.

Del mismo modo, el mercado de Estados Unidos representa solo el 1% de las ventas totales de Myanmar, pero ese porcentaje llega a ser del 22% en el ámbito electrónico, lo que remarca la existencia de un importante potencial de crecimiento.

El análisis del Big Data corrobora el auge de nuevos sectores y la mejora de la competitividad de las empresas locales. Un ejemplo de esta evolución lo encontramos en el incremento de la demanda de productos textiles y de cuero de Laos durante los últimos dos años, que, a su vez, ha impulsado la expansión de la industria local.

Otro caso es el de los productos de belleza y cuidado personal en Camboya, Myanmar y Bangladés. Pese a su escasa presencia en los canales tradicionales, ocupan un lugar destacado en el comercio electrónico de los dos primeros países y representan la categoría con mayor desarrollo en el último, gracias a la creciente demanda de extensiones capilares.

No obstante, la empresas también tienden a seguir centrándose en productos y ofertas únicas y representativas, por lo que los textiles en Bangladés, las almohadas y las sábanas en Laos o las alfombras en Nepal continúan representando una parte importante de las ventas en línea realizadas.

“El fuerte crecimiento económico que está experimentando el continente junto con la transformación industrial, el aumento de la productividad y la mejora del abastecimiento eléctrico, de las comunicaciones y del transporte proporcionan un terreno fértil para el rápido crecimiento de este tipo de intercambios, incluso en los países menos desarrollados analizados”, concluye un informe que subraya cómo la región de Asia-Pacífico es una de las más dinámicas en lo que al comercio electrónico se refiere.

Fuente: www.el-exportador.es (revista digital de ICEX España Exportación e Inversiones)

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