El Producto Interior Bruto (PIB) generado por la economía española registra una variación del 0,7% en el cuarto trimestre de 2016 respecto al trimestre precedente, según la Estimación avance del PIB trimestral, que ha publicado recientemente el Instituto Nacional de Estadística. Esta tasa es similar a la registrada en el trimestre anterior.

La variación anual del PIB en el cuarto trimestre de 2016 se sitúa en el 3,0%, dos décimas inferior a la registrada en el tercer trimestre (3,2%).

Por agregación temporal de los cuatro trimestres, el crecimiento en volumen del PIB en el conjunto del año 2016 se estima en un 3,2%.

Así pues, la economía española alcanza el tercer año consecutivo de crecimiento y recupera en esos tres años en torno a un 80% de todo lo perdido con la crisis en términos reales. Un crecimiento que es atribuible al consumo doméstico, al incremento de las exportaciones, la llegada masiva de turistas y el bajo precio del crudo. No obstante, los analistas alertan sobre la apreciación del crudo, el endurecimiento de la política monetaria, así como incertidumbres externas, como las derivadas del Brexit y de las políticas proteccionistas.

Los indicadores cualitativos señalan una prolongación del dinamismo de la actividad

El PMI (Índice de gestores de compras) compuesto de actividad global para España alcanzó en diciembre del pasado año el nivel 55,5, tres décimas superior al del mes previo, y el mayor desde junio de 2016. Este resultado, indicador de una aceleración de la actividad global, es 1,1 puntos mayor al registrado en la zona euro (54,4).

España fue el país de la zona euro donde se observó el crecimiento más rápido de la actividad en dicho mes, seguido de Alemania (55,2) y Francia (53,1). Asimismo, el indicador compuesto adelantado de actividad para España, diseñado por la OCDE para anticipar puntos de inflexión en la actividad económica en relación con la tendencia, se mantuvo estable en noviembre de 2016 por quinto mes consecutivo, situándose en el nivel 100,5, por encima de su media a largo plazo (100). Este indicador se sitúa por encima del correspondiente al conjunto de países de la OCDE (99,8) y de la Eurozona (100,4).

Los indicadores de consumo privado muestran un tono expansivo

Los indicadores disponibles sobre el consumo privado señalan el dinamismo de esta variable. Así, el indicador de confianza del consumidor, elaborado por el CIS, mejoró 1,3 puntos en diciembre del pasado año respecto al mes previo, hasta alcanzar el nivel 100,7, máximo de todo el año 2016, y por encima del umbral 100 (indicativo de una percepción positiva de los consumidores).

El aumento de este último indicador fue debido al avance de 3,7 puntos del componente de situación actual, hasta el nivel 92,2, parcialmente compensado por el descenso de 0,9 puntos del componente de expectativas, hasta el nivel 109,3. Sin embargo, el indicador de confianza del consumidor elaborado por la Comisión Europea descendió medio punto en diciembre, hasta situarse en el nivel -2,7.

En el conjunto de 2016, el indicador de confianza de la Comisión registró un valor promedio de -3,8, y el del CIS de 94,9, inferiores, ambos, a los de 2015 (0,3 y 102,9, respectivamente). La favorable evolución del consumo privado también se ha reflejado en los indicadores cuantitativos, como las ventas interiores en las grandes empresas de bienes y servicios de consumo, que, medidas a población constante, deflactadas y corregidas de calendario, registraron en noviembre del pasado año un incremento interanual del 4,9%, inferior en siete décimas al del mes precedente (5,6%).

Adicionalmente, las matriculaciones de automóviles, según ANFAC, siguieron creciendo con intensidad en el último mes de 2016, registrando una tasa interanual del 9,3%, y cerrando el año con un incremento cercano al 11%, aunque inferior al de 2015 (20,9%).

En la misma dirección apuntó el índice general de comercio al por menor, eliminado el efecto de los precios y del calendario laboral, que mostró a finales de 2016 un comportamiento expansivo. Así, las ventas minoristas se aceleraron en noviembre 1,2 puntos respecto al mes anterior, hasta anotar una tasa del 3,3% en términos interanuales. Por grupos, el tono más expansivo de este indicador se explica tanto por el componente alimenticio, que avanzó un 2,6% interanual (frente al incremento del 1,3% en octubre), como por el no alimenticio, que registró un aumento del 4,2%, casi un punto superior al del mes precedente (3,3%).

Fuente: INE y Ministerio de Economía, Industria y Competitividad

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