Iberdrola ha inaugurado el jueves 12 de noviembre la nueva iluminación del puente romano de Alcántara (Cáceres), después de haber llevado a cabo un amplio proceso de renovación que resalta los elementos arquitectónicos de este monumento nacional construido en el siglo II.

El presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, y el presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, han asistido al encendido de la iluminación ornamental del puente, acto al que fue invitado el presidente de la Corporación Empresarial de Extremadura.

En su intervención, Ignacio Galán ha explicado que esta actuación forma parte del programa de restauración del patrimonio cultural que desarrolla Iberdrola, cuyas iniciativas, “además de proporcionar un beneficio artístico y medioambiental, favorecen la actividad económica y el desarrollo local en las comunidades en las que se llevan a cabo”.

El presidente de Iberdrola ha expresado su satisfacción por contribuir a la conservación del patrimonio histórico y artístico, más aún “cuando favorece a una obra de relevancia universal y tan vinculada a la historia de Iberdrola como el puente romano de Alcántara”. “Este escenario integra las huellas del rico pasado histórico de esta tierra con la capacidad tecnológica de la ingeniería para aprovechar los recursos naturales en beneficio del progreso y el desarrollo”, ha añadido.

Tras un año de renovación, el resultado muestra una iluminación uniforme que ha incluido la instalación de 36 luminarias de tecnología LED con las que se consigue reducir el consumo en un 84% y disminuir la contaminación lumínica, y respetuosa con el monumento y el entorno, que realza la arquitectura del puente romano, construido sobre el río Tajo entre los años 104 y 105 en honor del emperador Trajano y que cuenta con la declaración de monumento nacional desde 1924.

Esta iniciativa, a la que Iberdrola -a través de su Fundación en España- ha destinado 100.000 euros, también resalta la horizontalidad de la estructura del monumento y permite un menor gasto en labores de mantenimiento, ya que estos dispositivos lumínicos tienen una vida útil de más de 10 años.

Vinculación de Iberdrola con el puente de Alcántara

El puente romano de Alcántara es una de las obras de ingeniería más relevantes del Imperio Romano por las técnicas empleadas durante su construcción, muy avanzadas para la época. Junto al mismo se eleva la central hidroeléctrica José María de Oriol, que Iberdrola construyó entre los años 1960 y 1970 en la confluencia de los ríos Tajo y Alagón.

En ese momento, a raíz de las obras de construcción del embalse, “los ingenieros de la compañía detectaron un importante deterioro en la cimentación del puente y procedieron a su rápida reparación, evitando daños quizá irreversibles en su estructura con el paso del tiempo”, según ha explicado Ignacio Galán en su intervención.

En esa etapa, la compañía también adquirió el Convento de San Benito, sede de la Orden Militar de Alcántara y una de las joyas del Renacimiento extremeño de mediados del siglo XVI, que se rehabilitó ante el grave deterioro que presentaba.

El proyecto de iluminación, a fondo

Con el objetivo de realzar los elementos arquitectónicos del puente, la nueva luz combina la iluminación general de los laterales del puente, de 195 metros de longitud, con otra específica de los seis arcos con los que cuenta, entre los que destaca el arco del triunfo central, que alcanza una altura de 14 metros.

Las 36 luminarias instaladas son de bajo consumo. De ellas, 24 se han colocado en los laterales y en los estribos del puente, en sustitución de las anteriores, con la intención de remarcar la horizontalidad del monumento y, así, mantener la proyección a distancia, reduciendo tanto la contaminación lumínica como la potencia.

Las 12 luminarias restantes se han ubicado por parejas en los apoyos interiores de cada arco, lo que ha permitido sacar de la oscuridad la cara oculta de estos elementos y provocar su reflejo en la lámina de agua del Tajo.

Fuente e imagen: Iberdrola