La CE está empeñada en reducir de manera significativa la evasión fiscal en Europa. En 2012 propuso una serie de medidas para acabar con este fenómeno que cuesta al erario público, un billón de euros al año. Como fruto de este plan contra la evasión fiscal, la UE ha acordado intercambio de información automático entre las haciendas de los 28 Estados miembros para cubrir todos los productos financieros. La UE está también negociando una transparencia fiscal similar con cinco países vecinos (Andorra, Suiza, entre otros), unas negociaciones que están avanzando de manera satisfactoria. Un elemento central del plan Europeo contra la evasión fiscal es cerrar los resquicios por los que algunas grandes empresas hasta ahora se colaban para no pagar impuestos, en particular la Directiva Europea sobre empresas Matrices y sus Filiales. Los Estados de la UE acaban de ponerse de acuerdo para modificar esta Directiva.

Sin embargo, queda mucho por hacer para acabar con la evasión fiscal. En primer lugar, hay que acabar de aprobar las medidas propuestas en 2012, empezando una base consolidada común del impuesto de sociedades (esta medida cerraría una de las principales vías de evasión, asegurando un vínculo más estrecho entre el lugar donde las empresas desarrollan su actividad económica y el lugar donde pagan sus impuestos). Los Estados miembros están trabajando también sobre  el  impuesto sobre las transacciones financieras y  la reforma del sistema del IVA en la Unión Europea para reducir el fraude.

En segundo lugar, la Comisión sigue investigando los acuerdos fiscales entre varios Estados miembros y empresas, una práctica que carece totalmente de transparencia y conlleva el riesgo de acentuar la evasión fiscal. Como lo ha explicado hace unos días el mismo Presidente Juncker – aparte de esta investigación que ya lleva muchos meses, la Comisión Europea presentará una propuesta para la transparencia y el intercambio automático de información entre administraciones europeas sobres estas decisiones.

La Comisión Europea cierra un agujero «legal» que favorecía la evasión legal de las empresas

La Directiva Matriz – Filial se creó para evitar que las empresas de un mismo grupo, que tuvieran su sede en diferentes Estados miembros, tuvieran que pagar dos veces el mismo impuesto: ese fenómeno se llama doble imposición, y es muy perjudicial para las empresas que invierten en el extranjero y por tanto constituye un freno al desarrollo económico. Pero, «hecha la ley, hecha la trampa», algunas empresas buscaron los desajustes entre las normas fiscales de los diferentes Estados miembros  para evitar ser gravadas en cualquiera de ellos.

Con el acuerdo al que acaban de llegar el 9 de diciembre los Ministros de economía de la UE, la UE sutura uno de los vacíos legales que permiten el diseño de diferentes formas de no pagar impuestos e introduce una norma general anti abuso para que los evasores de impuestos tengan más difícil burlar la normativa que previene la doble imposición.

¿A qué empresas afecta?

La reforma acabará con la práctica de las empresas que les permite pagar menos impuestos de los que le corresponderían  apañando los beneficios / dividendos entre la casa madre de la empresa dada de alta en un Estado miembro y una de sus filiales domiciliada en otro. Más concretamente, un grupo de empresas matrices y filiales domiciliadas en diferentes Estados miembros que utilicen ‘préstamos híbridos’ no podrán beneficiarse de una exención fiscal en el país de la central, si estos pagos se pueden deducir en el Estado miembro de la filial.

Ejemplo:

  • Imaginemos un país A de la UE que impone una retención fiscal a los dividendos de  sociedades matrices establecidas en otro país llamado X no perteneciente a la UE. Al mismo tiempo, hay un Estado miembro B que no fija esa retención. Una empresa con sede en X, que no quiere pagar impuestos por  beneficios en A, abre una filial en el país B (que puede ser simplemente una dirección de correos sin mayor operatividad)  y como no hay retención de impuestos entre países de la UE – como es lógico dentro de un mercado único como el Europeo donde las personas y el capital puede circular libremente. La normativa antiabuso les negarían los beneficios de la Directiva (incluyendo la no aplicación de la retención).

¿Qué son los préstamos híbridos?

Los préstamos híbridos son instrumentos financieros que tienen características tanto de deuda como de capital. Eso permite a los Estados miembros a darles diferentes calificaciones fiscales, de ahí su nombre de híbridos. Un Estado miembro los considera como un simple préstamo, mientras que para otro Estado miembro son patrimonio. Como resultado, los préstamos híbridos transfronterizos pueden ser tratados como un gasto deducible de impuestos (intereses) en el Estado miembro del ordenante (la filial) y como un dividendo exento de impuestos en el otro Estadomiembro (el de la empresa madre). Esto da lugar a una deducción de impuestos en un Estado miembro seguido de una exención en el otro Estado miembro. Según la nueva propuesta, si el préstamo híbrido es deducible de impuestos en el Estado miembro de la filial, entonces debe ser gravado por el Estado miembro en el que esté establecida la empresa matriz. Esto evitará que las empresas transnacionales planifiquen sus pagos intragrupo para disfrutar de la doble no imposición.

Los Estados miembros deben aplicar la Directiva reformada antes del 31 de diciembre de 2014.

Más información en los siguientes enlaces:

Informe sobre evasión fiscal en la UE >

Medidas de la UE contra la evasión fiscal >

Fuente e imagen: Comisión Europea (Representación en España)