El presidente del Gobierno de Extremadura, José Antonio Monago, ha presentado el pasado martes 1 de julio un Plan de Regadíos que permitirá la puesta en marcha de 18.000 nuevas hectáreas de riego en las zonas de Tierra de Barros y Monterrubio de la Serena, con una inversión de 50 millones de euros procedentes del pago de la deuda histórica, con elementos diferenciadores como la modernidad, tecnificación y productividad, que harán posible una agricultura del siglo XXI. Como novedad, los costes de inversión para los agricultores se reducirán a la mitad y los de explotación no superarán los 300 euros.

El Plan de Regadíos presentado, cuyas obras comenzarán en 2016, permitirá la puesta en riego de 15.000 hectáreas en Tierra de Barros y 3.000 hectáreas en la zona de Monterrubio de la Serena. En este sentido se ha puesto de manifiesto la apuesta por el desarrollo del regadío en nuestra región, porque juega un papel fundamental en un sector estratégico para Extremadura como es el agroindustrial.

En la presentación se ha destacado la importancia del regadío en la región , que fija población, genera empleo, crea riqueza y actúa como elemento de desarrollo agroindustrial, además de sostenibilidad en el tiempo. Igualmente se expuso que mientras el regadío ocupa el 18% de la superficie agraria extremeña, con 250.000 hectáreas, supone el 60% de la renta final agraria.

Para llevar a cabo esta infraestructura hay que contar con el ahorro de agua, con factores ambientales y con la financiación suficiente.

En los últimos tres años se han destinado más de 20 millones de euros a la modernización de infraestructuras de riego; habiéndose conseguido que el Gobierno de España dé los primeros pasos para que la presa del Golondrón sea una realidad.

Además, actualmente se está construyendo la presa de Alcollarín para regar 1.100 hectáreas de la zona Alcollarín-Miajadas, que próximamente culminará la primera fase,  teniéndose ya transformadas 6.128 hectáreas de las 13.800 que podrán ponerse  en marcha en la zona regable centro.

El presidente también se ha referido en la presentación del plan a la próxima publicación en el BOE del decreto de reducción del perímetro de zona centro, que supondrá poner a disposición de la inversión privada 8.440 hectáreas más en esta zona, buena parte de las cuales acabarán siendo también regadas.

Novedades para los agricultores

El proyecto para la zona de Tierra de Barros se ha diseñado con dos límites: el primero, que los costes de inversión para los agricultores no superen los 6.000 euros por hectárea, cuando en la actualidad la media está entre los 11.700 y los 12.000 euros, y que los costes de explotación no superen los 300 euros por hectárea.

Además, este proyecto ha conseguido conectar la presa de Alange con Villalba, garantizando que Villalba cuente con recursos de agua suficientes para su abastecimiento, y utilizar aguas residuales depuradas provenientes de la depuradora de Almendralejo.

Fuente: Gobex

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