El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el primer ministro portugués, Pedro Passos Coelho, han presidido la XXVII Cumbre Luso-Española, tercera celebrada desde que encabezan sus respectivos Gobiernos.

En una rueda de prensa conjunta, el jefe del Ejecutivo español ha explicado que han intercambiado puntos de vista sobre la situación económica en España y Portugal y han analizado las prioridades para la Unión Europea (UE) en los próximos cinco años, que quedan recogidas en la Declaración Conjunta de la Cumbre.

El presidente del Gobierno de España ha enfatizado que «es básico el desarrollo de una auténtica política energética que asegure el suministro de la UE a precios asequibles para empresas y familias como fundamento para el cumplimiento de los objetivos climáticos de la Unión, para garantizar la seguridad energética de Europa y para asegurar la competitividad de nuestras industrias».

Los dos gobiernos han anunciado que presentarán un documento conjunto en el próximo Consejo Europeo de junio con el fin de que se refuercen las interconexiones energéticas y se ponga fin al aislamiento de España y Portugal en esta materia. «El primer e imprescindible paso es garantizar que no existan islas energéticas como todavía lo es la Península Ibérica», ha dicho el presidente español.

En el ámbito energético, tal y como han plasmado ambos países en la declaración conjunta, han recalcado la importancia adquirida por las interconexiones de la Península Ibérica con el resto de Europa, a través de las redes de infraestructuras energéticas, así como la fijación de un objetivo de interconexión único y ambicioso para 2030.

Las interconexiones serán básicas para el pleno funcionamiento del mercado interno de la energía, el aumento de la seguridad y la eficiencia energéticas y para lograr poner fin a las «islas» energéticas en Europa, según lo acordado en el Consejo Europeo de marzo de 2013, contribuyendo así a una descarbonización eficiente, desde el punto de vista de los costes del sector energético europeo.

Ambos países han reiterado los compromisos contraídos en las últimas Cumbres hispano-lusas y, en el camino hacia la consecución del Mercado Interior de la Energía, ambos Gobiernos acordaron iniciar los trabajos para la creación de un Mercado de Gas Ibérico (MIBGAS) en los próximos meses. Estos trabajos se concretarán de inmediato en el establecimiento de grupos de trabajo técnicos y en la elaboración de un Tratado Internacional entre ambos países.

La creación de MIBGAS y la dinamización del Mercado Ibérico de Electricidad (MIBEL) permitirán que la Península Ibérica contribuya al abastecimiento energético de Europa. A tal fin, coincidieron en la necesidad de agilizar la ejecución efectiva de los Proyectos de Interés Común en las fechas establecidas y de asegurar la necesaria financiación, también a nivel europeo.

Ambos países han acordado además colaborar para que el Consejo Europeo de octubre acuerde un Paquete de Energía y Clima ambicioso y coherente.

Actualmente existen 7 líneas de interconexión entre España y Portugal (de 220 kV y 400 kV) repartidas entre en el Corredor Norte, el Corredor Duero y el Corredor Sur, con una capacidad máxima comercial de 2.400 MW. Adicionalmente, están proyectadas la Interconexión Sur (Puebla de Guzmán-Tavira, en proceso de puesta en servicio) y la Interconexión Norte (O Covelo-Vilafría, que se ha incluido en la lista de Proyectos de Interés Común de la UE). Con estos refuerzos está previsto alcanzar una capacidad comercial mínima de 3.000 MW.

En cuanto al gas, existen dos interconexiones entre ambos países (Tuy-Valença do Minho y Badajoz-Campo Maior) y una tercera en proyecto, que conectará las redes gasistas de España y Portugal a través de Zamora y que también fue incluida en 2013 en la lista de Proyectos de Interés Común de la Comisión Europea.

En el apartado de telecomunicaciones, España y Portugal reiteraron la importancia de garantizar la calidad y la capacidad de las comunicaciones en las regiones fronterizas, haciendo especial hincapié en los municipios que generalmente carecen de cobertura de banda ancha móvil, y confirmaron su disponibilidad de cooperar a fin de hacer realidad la liberación del espectro en la banda de 800 MHz por parte de España, fundamental para el desarrollo de las comunicaciones electrónicas y para el cumplimiento de las metas de la agenda digital en ambos países.

El presidente del Gobierno ha señalado como otra prioridad básica fijar una «verdadera política de inmigración común» que sea más solidaria con los Estados miembros que mayor presión migratoria soportan y regule los flujos a través del diálogo y la cooperación con los países de origen y tránsito.

A su juicio, también es capital que todos los países de la Unión Europea desplieguen los esfuerzos necesarios para que el crédito vuelva a las empresas y a las familias y para acelerar el impacto positivo de las reformas estructurales efectuadas a nivel nacional.

El presidente considera necesario profundizar en el mercado único como pilar fundamental del crecimiento económico, garantía de prosperidad y de mantenimiento de elevados niveles de bienestar. Asimismo, ha expresado la necesidad de que la UE concluya «los ambiciosos acuerdos comerciales y de inversiones que está negociando tanto con Estados Unidos como con Mercosur».

Infraestructuras y transportes

España y Portugal reiteraron su compromiso con el desarrollo del transporte ferroviario de mercancías entre los dos países y el resto de Europa, a fin de promover su competitividad, y por ende la de las economías respectivas, y se felicitaron de la entrada en funcionamiento del Corredor Ferroviario de Mercancías del Atlántico, el 10 de noviembre de 2013, que supone una contribución a la mejora de la eficiencia del transporte ferroviario de mercancías. Instaron a los gestores de ambos países a poner en marcha el Grupo de Trabajo para la cooperación en materia de infraestructuras creado mediante la Declaración de Intenciones firmada el 17 de mayo de 2013.

Reafirmaron la importancia estratégica de los enlaces ferroviarios transfronterizos Lisboa-Sines-Caia-Madrid-Irún y Aveiro-Salamanca-Irún, los cuales, mediante la implantación programada del ancho de vía europeo, la electrificación y las condiciones infraestructurales para la circulación de los trenes de mercancías de 750 m, con pendientes adecuadas, permitirán el transporte de mercancías de alta capacidad dentro de la Península Ibérica y más allá de los Pirineos. De este modo, acordaron trabajar de manera coordinada en las actuaciones, tanto iniciadas como futuras, que impulsen el desarrollo de estos corredores.

En relación con el enlace ferroviario Oporto-Vigo, España y Portugal se congratularon de la aprobación de un nuevo modelo de explotación conjunta, que ha generado un incremento sustancial de la demanda, y del inicio del nuevo servicio previsto para el 1 de julio de 2014, con inclusión de tres nuevas paradas comerciales en Viana do Castelo, Nine y Valença, sin cambio de maquinistas en la frontera.

Los Jefes de Gobierno se congratularon del mapa ibérico de infraestructuras de transportes e instaron a las empresas gestoras de infraestructuras para que realicen los trabajos de forma articulada.

En lo referente al transporte terrestre, ambos países se congratularon por los avances en la negociación entablada con vistas a la firma de los Convenios sobre el Puente Internacional del Guadiana y el Puente Internacional Rodoferroviario de Valença.

La UE tiene que hacer políticas positivas para los ciudadanos

En su intervención, el presidente del Gobierno ha señalado que, además de los esfuerzos nacionales, «todas sus instituciones pueden y deben hacer más, mejor y más rápido» para salir más fuertes de «esta grave crisis» y con bases más sólidas para asegurar el crecimiento sostenido y estable y la creación de empleo. «Queremos que la UE y sus instituciones, que ahora renovamos, se centren en políticas positivas, en medidas que importen y tengan impacto positivo sobre nuestros ciudadanos», ha añadido.

Por otra parte, Mariano Rajoy ha retirado su más sincera felicitación al Gobierno y a los ciudadanos portugueses por «la salida limpia» del Programa de Asistencia Económica y Financiera. «No sólo ha asegurado la estabilidad de Portugal y su vuelta serena a los mercados sino que ha contribuido decisivamente a la estabilidad de toda la Unión Europea», ha dicho.

Fuente e imagen: Gobierno de España