Según los datos publicados hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE, Contabilidad Nacional Trimestral de España. Cuarto trimestre de 2013), el Producto Interior Bruto  (PIB) generado por la economía española registra un crecimiento trimestral de 0,2% en el cuarto trimestre de 2013. Esta tasa es una décima mayor que la estimada en el tercer trimestre.

En términos anuales, la tasa de crecimiento del PIB en el cuarto trimestre es del –0,2%, nueve décimas superior a la del trimestre anterior, como consecuencia, fundamentalmente, de una contribución menos negativa de la demanda nacional.

Por lo que se refiere al entorno europeo, en el cuarto trimestre de 2013, tanto la Unión Europea (UE-28) en su conjunto como la Eurozona (UEM-18), registraron crecimientos trimestrales positivos (0,4% y 0,3% respectivamente) y mayores a los registrados en el trimestre precedente (0,3% y 0,1% respectivamente).

Las principales economías europeas, con la excepción del Reino Unido que pasa de un 0,8% a un 0,7%, han presentado un mayor crecimiento respecto al tercer trimestre. Esta tasa se sitúa en el 0,4% en el caso de Alemania (0,3% en el tercero), en el 0,3% para Francia (0,0% en el tercero) y en el 0,7% para Holanda (0,3% en el tercero).

Analizando el crecimiento anual del PIB español en el cuarto trimestre de 2013 respecto al mismo periodo de 2012 desde la óptica del gasto, se observa una contribución menos negativa de la demanda nacional (–0,6% frente a –2,1% en el trimestre anterior) y una menor aportación positiva de la demanda externa (0,4% frente a 1,0%).

Demanda nacional

Atendiendo a los dos principales componentes de la demanda nacional, tanto el gasto en consumo final como la inversión en capital fijo presentan una variación anual menos negativa en el cuarto trimestre de 2013.

El gasto en consumo final de los hogares experimenta un crecimiento del 0,7%, dos puntos y cinco décimas superior al del tercer trimestre, como consecuencia de una mejora generalizada en el comportamiento de todos su componentes, tanto de bienes como de servicios, y en línea con la evolución positiva de la remuneración de los asalariados, principal recurso de los hogares para enfrentarse al gasto en consumo. Dicha remuneración crece a un ritmo del 0,8% frente al –3,3% registrado en el tercer trimestre.

El gasto en consumo final de las Administraciones Públicas presenta una variación negativa del –3,5%, tres puntos y siete décimas inferior a la del trimestre precedente. Este resultado se produce fundamentalmente como consecuencia de un acusado descenso de los consumos intermedios.

La formación bruta de capital fijo disminuye su decrecimiento en tres puntos y seis décimas en el cuarto trimestre, pasando del –5,3% al –1,7%. Atendiendo a los distintos tipos de activos, los materiales presentan una tasa del –2,5%, tres puntos y una décima menos negativa que en el trimestre precedente. Este comportamiento es debido a una mejora generaliza en la inversión en los distintos tipos de activos, especialmente en el caso de los bienes de equipo y activos cultivados cuyo crecimiento pasa del 2,2% en el tercer trimestre al 9,5% en el cuarto. Finalmente, la inversión en activos inmateriales muestra una variación del 6,0%, frente al –2,9% registrado en el trimestre anterior.

La demanda de activos de bienes de equipo presenta un crecimiento del 9,6% en el cuarto trimestre, frente al 2,2% del trimestre anterior, en sintonía con la evolución de los indicadores de producción industrial, cifra de negocios e importaciones de este tipo de bienes. El ritmo de aumento de la inversión en activos de equipo de transporte (19,5%) es más intenso que el registrado por la inversión en maquinaria (5,8%).

La inversión en activos de Construcción disminuye en un punto y dos décimas su decrecimiento pasando del –9,8% al –8,6%, como consecuencia de la evolución tanto de la inversión en vivienda como en ingeniería civil y otras construcciones.

Demanda exterior

La contribución de la demanda exterior neta de la economía española al PIB trimestral desciende en seis décimas respecto a la registrada en el trimestre anterior (del 1,0% al 0,4%). Tanto las exportaciones como las importaciones presentan tasas de crecimiento superiores a las del trimestre precedente, si bien la mejoría es más acusada en el caso de las segundas.

Las exportaciones de bienes y servicios aumentan dos décimas su crecimiento, pasando del 3,5% al 3,7%. En el caso de los bienes, se observa una desaceleración de dos puntos y dos décimas (del 6,5% al 4,3%), como consecuencia de un descenso en el ritmo de crecimiento del flujo de bienes a los países que no pertenecen a la Unión Europea. Las exportaciones de servicios no turísticos experimentan un crecimiento del 0,1%, lo que supone seis puntos y seis décimas más que en el trimestre anterior (–6,5%). Por último, las compras de no residentes en el territorio económico aumentan tres puntos y una décima su crecimiento (del 2,5% al 5,6%).

Finalmente, las importaciones de bienes y servicios aceleran en dos puntos y una décima su ritmo de crecimiento (del 0,6% al 2,7%), en sintonía con la evolución de la demanda.

Analizando todos sus componentes, las importaciones de bienes presentan un incremento en el ritmo de crecimiento respecto al trimestre anterior, con una tasa de variación anual que pasa del 2,5% al 4,7%. Las importaciones de servicios no turísticos registran una tasa del –6,3%, un punto y seis décimas mayor que la variación del trimestre precedente (–7,9%).

Asímismo, las compras de los residentes en el resto del mundo aumentan en este trimestre, pasando del 5,0% al 7,4%.

Oferta

El análisis del cuadro macroeconómico desde la óptica de la oferta muestra que todas las ramas de actividad presentan un mejor comportamiento respecto al trimestre precedente.

El valor añadido bruto de las ramas industriales presenta un crecimiento un punto y una décima superior al estimado en el tercer trimestre, pasando del –0,8% al 0,3%. En lo que se refiere a la industria manufacturera, el crecimiento es dos puntos mayor que el presentado en el trimestre anterior (del –0,8% al 1,2%), en línea con la evolución positiva de la demanda nacional de este tipo de bienes.

También acorde con la evolución de la demanda de activos de la Construcción y del empleo en esta actividad, el valor añadido bruto de este sector mejora una décima su evolución, desde el –7,8% al –7,7%. Por su parte, el valor añadido de las ramas de los Servicios acelera su crecimiento en este trimestre, pasando del –0,6% al 0,5%. Esta evolución se puede observar en todas las ramas de actividad.

Por último, las ramas primarias registran un crecimiento del 4,1% frente al 0,9% del trimestre anterior.

Empleo

El empleo, medido en términos de puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, disminuye su decrecimiento anual en un punto y siete décimas, hasta el –1,6%. Esta tasa anual supone una reducción de aproximadamente 265 mil empleos netos a tiempo completo en un año.

A escala agregada, Agricultura, Industria, Construcción y Servicios, todas las ramas presentan comportamientos más favorables en términos de empleo.

Así, la variación anual de las ramas primarias es de –0,6%, cinco décimas mejor que la del trimestre anterior. Por su parte, la Industria registra una variación del –4,8% frente al –6,3% del tercer trimestre. En el caso de la Construcción, dicha tasa es del –7,8%, tres puntos y dos décimas superior a la del trimestre precedente. Finalmente, el empleo de los Servicios mejora en un punto y seis décimas su registro anterior, situándose en el –0,6%.

La menor contracción del empleo ocupado se mantiene también en el empleo asalariado, cuya tasa de variación pasa del –3,8% al –1,9%. Por su parte, el empleo no asalariado registra en el cuarto trimestre una tasa del –0,3%, una décima por debajo de la registrada en el trimestre precedente (–0,2%).

El número de horas efectivamente trabajadas por las personas ocupadas pasa del –3,3% al –0,6% en este trimestre. Por otra parte, la jornada medida a tiempo completo aumenta en un punto y una décima, pasando del 0,0% al 1,1%.

De la consideración conjunta del crecimiento del PIB trimestral y de los datos del empleo ocupado, se deduce que la variación anual de la productividad aparente por puesto de trabajo equivalente disminuye siete décimas su crecimiento, desde 2,2% al 1,5%, mientras que el crecimiento de la productividad aparente por hora efectivamente trabajada disminuye un punto y ocho décimas, del 2,2% al 0,4%.

Rentas

Por lo que se refiere a la distribución primaria de las rentas, la remuneración de los asalariados aumenta su crecimiento en cuatro puntos y una décima respecto al trimestre anterior, al pasar del –3,3% al 0,8%. Este resultado es consecuencia de un aumento de un punto y nueve décimas en la tasa de variación del número de asalariados (del –3,8% al –1,9%) y de una subida de dos puntos y dos décimas en la remuneración media por asalariado, del 0,5% al 2,7%.

De esta manera, el crecimiento del coste laboral por unidad de producto (CLU) aumenta hasta el 1,2%, un punto por encima del deflactor implícito de la economía.

El excedente de explotación y la renta mixta decrecen hasta el –2,4%. Finalmente, los impuestos sobre la producción y las importaciones netos de subvenciones aumentan su crecimiento hasta el 8,4%.

Por lo que se refiere a las aportaciones de estas operaciones al crecimiento del deflactor implícito del PIB, se observa que la mayor contribución procede de los impuestos netos sobre la producción y las importaciones, 0,8 puntos, mientras que la aportación del excedente de explotación y la renta mixta es de –1,0 puntos y la de la remuneración de los asalariados es de cinco décimas.

Estimaciones anuales. Año 2013

Por agregación temporal de los cuatro trimestres, el crecimiento en volumen del PIB en el conjunto del año 2013 se estima en un 1,22%.

El valor del PIB a precios corrientes para el conjunto del año 2013 se sitúa en 1.022.988 millones de euros, lo que supone una tasa de variación nominal del -0,61% respecto al año anterior.

Fuente: INE

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