El pasado año, España exportó productos agroalimentarios y bebidas a México por un valor global de 245 millones de euros, un 22% más que en 2011; dentro de este macrosector, destacan las ventas de alimentos, que crecieron un 43%. La amplia presencia y reconocimiento de los productos españoles, sinónimo de calidad, es una excelente oportunidad para nuestras empresas.

Qué se demanda

Todos los productos de origen español que entran en la categoría gourmet pueden tener una oportunidad en este mercado por ser muy apreciados por el consumidor mexicano, pero los más demandados son: aceite de oliva, conservas vegetales (aceitunas), conservas de pescado, jamón y embutidos, platos preparados y vinos.

Quién demanda

Por su calidad y nivel de precios, la mayor demanda de productos gourmet se canaliza a través del segmento medio-alto de la población. Generalmente, los consumidores habituales son mexicanos de origen español, españoles desplazados por motivos laborales y restaurantes de cocina española (tanto en el Distrito Federal, como en las zonas turísticas hoteleras).

La competencia

Extranjera. El producto gourmet español tiene una amplia presencia en el país y es líder en aceite de oliva, aceitunas y vinos. La competencia internacional está diversificada y depende del tipo de artículo. Estados Unidos es líder en el suministro de productos frescos (en los que España, en su mayoría, no ha negociado protocolos ni certificados de exportación a México). En otros rubros importantes, como los quesos, destacan Francia y Holanda; en vinos: Chile, Italia, Francia y Argentina; en conservas de pescado, los países asiáticos. No obstante, ningún otro país está tan bien posicionado como España para una gama amplia de productos agroalimentarios.

Local. La producción local de productos primarios es muy importante y, de hecho, México se encuentra entre los 10 primeros países productores de aguacate, cártamo, patata, cítricos, chile, maíz, mango, guayaba, caña de azúcar, frijol, calabaza, fresa, sandía, café, carne de pollo, huevos y miel. En productos transformados, México es líder mundial en conservas de atún y también en algunas vegetales (conservas de tomate). La producción local se dirige a todos los segmentos de la población y es importante en todos aquellos productos que se consumen en la dieta diaria del mexicano.

La distribución

Los canales de distribución para el sector agroalimentario se pueden clasificar en dos grandes grupos: el canal HORECA y la gran distribución. Ahora bien, para el caso del producto agroalimentario español, que es considerado un producto gourmet y, por tanto, no está al alcance de todo el mundo, habría que tener en cuenta tres canales principales:

1. Distribuidor-importador: realiza trámites aduaneros de importación y canaliza el producto hacia los diferentes puntos de consumo. Cabe la posibilidad también de que pertenezca a la misma empresa, constituyendo su filial en México.

2. Centrales de compra: en este canal se encuentran centros de autoservicio, compuestos por grandes superficies, cadenas de supermercados, clubes de descuento y tiendas departamentales, que suelen contar con establecimientos gourmet propios, con una amplia variedad de productos de importación.

3. Canal HORECA y tiendas tradicionales: representan el punto de mayor consumo del producto español, en especial, restaurantes y bares.

Las grandes superficies no importan, por lo general, los productos agroalimentarios españoles directamente, sino que prefieren comprarlos a importadores-distribuidores locales. Lo mismo sucede con las tiendas especializadas, las cuales adquieren algunos productos en exclusividad y se surten en su gran mayoría a través de mayoristas locales (importadores-distribuidores).

Las barreras

Si bien desde la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio entre México y la Unión Europea en el año 2000, la mayoría de las fracciones arancelarias está exenta de arancel en el comercio entre ambas regiones, hay algunas excepciones importantes en el sector de los productos agroalimentarios, como es el caso de los quesos, que pueden llegar a soportar aranceles incluso del 100%. Otros productos con aranceles, pero de menor cuantía, son el jamón y los embutidos curados (del 10% al 15%), las conservas de atún (20%) y las conservas de tomate (20%), así como los productos de confitería que contengan azúcar, que soportan un arancel compuesto.

En relación a permisos o certificados específicos, la importación de productos agroalimentarios suele estar regulada y supervisada, en ciertos casos, tanto por las autoridades agrícolas como sanitarias del país y, generalmente, se exigen certificados sanitarios que, en muchos de los productos, están acordados de antemano entre las autoridades mexicanas y las de la UE.

No obstante, hay restricciones importantes e incluso prohibiciones para una amplia variedad de productos como, por ejemplo, los productos cárnicos frescos o refrigerados de cualquier especie animal.

La clave

El producto español es conocido y apreciado, por lo que hay una oferta variada de marcas españolas en el mercado. Por ello, las nuevas empresas que quieran entrar en México deben tener una relación calidad-precio muy competitiva y estar preparadas para apoyar a los importadores-distribuidores con campañas de promoción y publicidad en puntos de venta o centros de consumo, con el fin de que sus marcas y productos empiecen a ser conocidos y se puedan distinguir de la competencia.

El pasado año, España exportó productos agroalimentarios y bebidas a México por un valor global de 245 millones de euros, un 22% más que en 2011; dentro de este macrosector, destacan las ventas de alimentos, que crecieron un 43%. La amplia presencia y reconocimiento de los productos españoles, sinónimo de calidad, es una excelente oportunidad para nuestras empresas.

Fuente: www.el-exportador.es (revista digital de ICEX España Exportación e Inversiones).