La reciente cumbre de la UE ha decidido poner en marcha un nuevo plan de acción de la inversión destinada a la restauración de los flujos de crédito en la economía. Medidas de apoyo a las PYME serán una prioridad, debido al importante papel que juegan, sobre todo en materia de creación de empleo. El espíritu empresarial y el autoempleo se tienen que promover también.

 

El Presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, ha dicho al finalizar la reunión del Consejo que se van a combinar los fondos del presupuesto de la UE y el Banco Europeo de Inversiones, con el fin de ayudar a las PYME a superar las crisis.

 

En ese sentido, se ha acordado la aplicación de los fondos estructurales y los grandes programas destinados a favorecer la competitividad y la innovación como Cosme y Horizonte 2000. Además, este Consejo ha adoptado un nuevo plan de inversiones para Europa con el fin de reactivar el crédito para financiar inversiones.

 

 

Un nuevo Plan de Inversiones para Europa

 

El Marco financiero plurianual de la UE (MFP) para el período 2014-20 será de importancia crucial en este sentido, ya que se espera que ayude a impulsar el crecimiento y el empleo en Europa. Tanto la Comisión como el Banco Europeo de Inversiones serán los principales actores, y el Consejo Europeo acordó una serie de medidas. Acogió con satisfacción la intención de la Comisión y el BEI para ponerlas en práctica con carácter de prioridad. Estas medidas incluyen:

 

1.- Reorientación de la política de concesiones de préstamos del BEI, el pleno uso del reciente aumento de capital de la institución en 10.000 millones de euros y el aumento de su plan de actividad crediticia en la UE un 40% entre 2013 y 2015.

2. Un mayor uso de la articulación (Comisión y BEI) de riesgo compartido con instrumentos financieros para impulsar la inversión en las PYME

3. Fortalecimiento de la cooperación entre los bancos nacionales de desarrollo y el BEI.

 

La Comisión y el BEI presentarán un informe antes de la reunión del Consejo Europeo de octubre.

 

Implementando el Pacto para el Crecimiento y el Empleo

 

El Pacto para el Crecimiento y el Empleo fue acordado por el Consejo Europeo en junio de 2012. Su objetivo era movilizar a 120 mil millones € en el fin de liberar el potencial de crecimiento interno. El pacto también indicó algunas áreas de acción:

  • lucha contra el desempleo, especialmente entre los jóvenes,
  • modernización de la administración pública y
  • el desarrollo de servicios de administración electrónica.

 

Si bien algunas de las medidas que ya han dado sus frutos, se requieren más esfuerzos, y tanto la UE como los Estados miembros «deben hacer todo lo posible para garantizar que todos los elementos del Pacto se ejecutan con rapidez», en particular en lo que respecta al mercado interior, la innovación, la agenda digital, los servicios, la energía y los impuestos.

 

Los Jefes de Estado y de Gobierno discutieron aspectos que puedan tener un impacto importante tanto en la tasa de crecimiento económico y en la competitividad. Como resultado de ello, el Consejo Europeo solicita un enfoque horizontal y coherente amplio para una política industrial europea moderna que acompañe a los cambios estructurales y la renovación económica. El Consejo espera recibir, antes de su reunión de octubre, un programa de trabajo detallando propuestas para reducir la carga global de la regulación y fomentar la competitividad, teniendo en cuenta la necesidad de una adecuada protección de los consumidores y empleados, e insta a proseguir los esfuerzos para hacer de la UE un espacio más eficiente, coherente y simple.

 

Empleo juvenil

 

En relación con el empleo juvenil el Consejo ha adoptado medidas concretas, los 6.000 millones de euros dedicados a la iniciativa de empleo joven se desembolsarán en los años 2014 y 2015. Esta iniciativa supone disponer de casi 2.000 millones en dos años.

 

También se ha decidido que los fondos del marco financiero plurianual que no se utilicen entre 2014 y 2017 se destinen a la lucha contra el desempleo juvenil. Esto es una novedad y el presidente del Consejo ha dicho que ello supondrá unos 2.000 millones adicionales.

 

Estas medidas muestran que Europa considera la lucha contra el desempleo joven como un «objetivo capital» y así está recogido en las conclusiones. Por ello el Consejo Europeo ha reconocido la importancia de que los estados miembros reduzcan la presión fiscal sobre el trabajo, concretamente que puedan reducir las cotizaciones sociales como instrumento para favorecer la creación de empleo

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